9.12.2012

Los Orígenes


Hace muchos muchos años, tantos que ya ni lo recuerdo, descubrí un utensilio al que llamaban lápiz, y del que nunca más pude separarme…

Mi afición por la pintura y el dibujo empezó tan temprano que no lo recuerdo en absoluto, sólo se que formó parte importante de toda mi niñez mi adolescencia y de mi vida entera.

Era una constante que fue marcando por si misma el camino. La necesidad de crear es innata en el ser humano, y busca su propia vía de escape. En nuestra sociedad no siempre se nos consiente, se da demasiada importancia a otras cosas, sobre todo en nuestros primeros años de vida. Para mi modo de ver, un niño, lo que más necesita es crear...

Esos pasos un tanto naturales, nunca forzados ni volcados en un aprendizaje rápido o efectivo, me fueron llevando de uno a otro campo. Iban unidos a la pasión por muchas cosas, como el cine, los paseos por el monte, incluso por los cementerios… con todo aquello con lo que el acto de crear tuviera alguna conexión.

Empecé con el retrato, pasando por los dibujos animados, el diseño cerámico, algo de cómic e ilustración infantil, hasta terminar en el mundo de la ilustración, donde he hecho un alto, por el momento….

De todos ellos tengo que decir que he sacado el mismo placer, que para mi es la verdadera razón de esta andadura. Y aun queda mucho por descubrir…

No sólo es el resultado gráfico, físico o palpable lo que importa, yo creo que va más allá, incluso hablaría de salud mental, de algo que tenemos un poco olvidado….la felicidad, el desarrollo vital.

Tal vez parezca que nos hemos pasado a la psicología…..pero son una misma cosa, porque el arte es emoción…

Para mi no cuentan las firmas, ni los críticos, ni los intelectuales, ese en realidad no es el idioma del arte….

El arte es el idioma del corazón, sin prejuicios ni complejos, es el idioma del alma, donde todos los caminos son posibles, donde no hay ataduras ni normas, donde todo vale….

Arantza Sestayo

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